LA FÓRMULA PARA ADMINISTRAR TU DINERO CON ÉXITO… Y SIN COMPLICACIONES

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Me gusta mucho hablarles de “finanzas” y lo pongo entre comillas porque yo no soy experta, pero procuro compartirles tips útiles y prácticos. Como este que te ayudará a administrar tu dinero.

La fórmula 50-30-20 te dice cómo debes dividirlo y a qué administrarlo. Toma lápiz y papel para hacer esto más fácil y sigue leyendo.

* El 100% es tu sueldo mensual, ahora divide eso en dos. Ese 50 deberá ser destinado a tus gastos obligatorios; es decir, la renta o hipoteca, gastos de servicios, comida, ropa, etc. (Gastos en general, incluso aquellos gustitos como un spa o la salida al antro).

* Un 30% deberá ser utilizado en inversiones y ahorros, parece mucho pero en medida que aprendas a controlar mejor tus gastos, no lo será. (En caso de que quieras comenzar a ahorrar e invertir, te dejo aquí $100 de regalo).

* El 20% restante se puede destinar a cualquier extra que necesites para tu vida, como vacaciones o algún fin de semana que quieras salir.

Ya que hagas mejor tus cálculos comenzarás a ver mejor forma de usar tu dinero sin sacrificarte pero sí ahorrando. Recuerda siempre esto: se vale gastar tu dinero, pero gasta de manera inteligente.

Fuente: http://depadesoltera.com/2016/01/05/la-formula-para-administrar-tu-dinero-con-exito-y-sin-complicaciones/

Información sobre la Deep Web

 

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Hay un lado oscuro en la web: un conjunto de sitios que están siendo usados por los criminales como soporte para sus actividades ilícitas. Recibe varios nombres: darknet, dark web, internet oscura o internet oculta.

La internet oscura adquirió fama en el 2013, cuando se descubrió que, en uno de sus resquicios, existía una tienda que vendía narcóticos, armas, pornografía infantil e, incluso, servicios de asesinos profesionales. Se llamaba Silk Road o ‘Ruta de la seda’, en español. Cayó como resultado de un operativo del FBI. El escabroso descubrimiento visibilizó la gestación de un inframundo en la web, un paraíso para los criminales, donde podían llevar a cabo sus fechorías con facilidad, sin ser detectados por las autoridades.

Un estudio de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) reveló que cuatro de cada cinco visitas (80 por ciento) al territorio oculto de la red se relacionan con portales de contenido pedófilo.

Las visitas restantes se dirigen a sitios enfocados en drogas, contrabando, cibercrimen, armas, entre otros. Llegar a la zona más oscura es difícil para los usuarios del común. Portales a semejanza de Silk Road han proliferado en los últimos años. Las direcciones de los sitios usados por los criminales son difíciles de obtener. Por lo general, son compartidas entre personas que están involucradas con grupos al margen de la ley y no se distribuyen de forma pública.

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Estas direcciones se caracterizan por concluir con el sufijo ‘.onion’, en lugar de ‘.com’ o ‘.net’. Algunas entidades han intentado enlistar y categorizar los sitios de la web oscura, pero ha resultado ser un esfuerzo vano, pues la mayoría de vínculos pierden validez en el corto plazo.

Se estima que la web profunda recibe unos 2 millones de visitas de todo el mundo a diario. En Colombia aún no es muy usada. El canadiense Eric Jardine, investigador del Centro de Innovación para la Gobernanza Internacional afirma que, desde el país, se reportaron 11 millones de instancias, para un promedio de 916.000 al mes y 30.000 diarias. “No es demasiado, si se compara con el contexto internacional, pero supuso un salto significativo con respecto a años anteriores, cuando apenas se registraba actividad en aquel ámbito de lo virtual”, explica.

Uno de los factores que impulsó el uso de la web oscura en los últimos años fueron las revelaciones de Edward Snowden, relacionadas con la vigilancia de la Agencia Nacional de Seguridad de Los Estados Unidos a diversos niveles y actores de la sociedad. Ello avivó el interés de los ciudadanos por proteger su información.

La web oscura es una de las tres partes en las que se ha dividido el universo virtual, como lo explica Jardine a Tecnósfera: “La primera capa de la web, o superficial, es aquella donde los usuarios consumen la mayor parte de su tiempo. Es una porción pequeña del entramado de sitios existente; incluye todo lo que es accesible por motores de búsqueda como Google o Yahoo”.

Después encontramos la web profunda, que es 500 veces más grande que la internet superficial. Incluye el trasfondo de sitios de banca electrónica, de muros de pago y los sistemas de intranet de las empresas. Por último nos topamos con la web oscura -una suerte de subdivisión de la web profunda-. Está compuesta por entre 30.000 y 80.000 sitios. Lo que define esta capa es que todo lo alojado ahí se navega de forma anónima y sus contenidos son de cuestionable legalidad”, añade.

Artículo completo en el siguiente enlace: http://www.eltiempo.com/tecnosfera/novedades-tecnologia/que-es-deep-web/16504411

¿Cuánto vale una vida humana?

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La primera respuesta, la que todos darían siguiendo un tópico perfectamente inculcado sería «una vida humana no tiene precio». Sin embargo ese relativismo que tanto critican muchas personas, especialmente aquellas de profundas convicciones religiosas, es perfectamente aplicable aquí, ya que el día a día nos demuestra que la respuesta correcta es: depende.

¿No me creen? Vale, tomemos una vida humana e introduzcámosla, como si de una “acción de bolsa” se tratara, en el mercado bursátil de la vida y de la muerte mundial y veamos a como cotiza con algunos ejemplos:

—Para un antiabortista la vida de un feto es infinita, la de su madre depende de la posición que adopte respecto a la continuidad de ese embarazo y la de un médico que práctica abortos cotiza a la baja a los ojos de esos mismos antiabortistas.

La vida de un reo no vale lo mismo en diferentes estados de los EEUU o de países de este planeta. La cotización puede depender de unos pocos cientos de metros, de esa delgada línea artificial que separa estados o países. En muchos lugares la vida vale menos que el dinero que costaría mantenerla entre rejas hasta que ésta se extinga por sí sola. Para muchos esa vida vale menos que la que quizás esos convictos han arrancado durante su actividad delictiva, por lo que se debe de hacer la transacción inversa para equilibrar los mercados.

La vida de aquellos que tienen la mala suerte de localizarse cerca de un terrorista también entra a jugar en el mercado bursátil. Si el terrorista islamista toma rehenes en Nueva York o París, esos rehenes cotizan mucho más al alta que los vecinos de ese mismo islamista si éste se haya en un poblado de Siria, donde en cualquier momento le puede caer un misil “inteligente” lanzado desde miles de kilómetros. Para colmo si el misil acierta, aún matando a todos los habitantes del bloque de viviendas, algunos descorcharán botellas de champagne para celebrar la subida de sus acciones…

Las acciones vitales salen con diferentes valores al mercado desde su nacimiento: la vida no vale lo mismo en un país subdesarrollado que en un país rico, los primeros pasos de esa vida no tienen el mismo valor que los de una vida ya madura y la vida de las mujeres cotizan peor que la de los hombres. Tradicionalismos de los mercados lo llaman, pero lo cierto es que sigue siendo así sin que el mercado de valores sepa solucionarlo.

La vida de aquellos que sufren enfermedades raras queda supeditada a que se dedique dinero y esfuerzo en investigación, pero éstos difícilmente llegan. No parece valer lo mismo la vida de un enfermo con la enfermedad de Pompe que uno que padece SIDA.

La vida de los habitantes de un pueblo junto al que se les sitúa una central nuclear, un vertedero de sustancias peligrosas, una incineradora de basuras, una empresa petroquímica quizás cotice menos que la de los dueños de dichas empresas que contemplan el reparto de beneficios desde el salón de su palacio rodeado de pinos.

Podría dar muchos más ejemplos, pero con ello no haría más que escribir aquellos ejemplos que ahora tenéis en la cabeza, esas otras circunstancias en las que la vida de unos y otros no valen lo mismo. Ya sé, ya sé. Ahora se podría hacer un largo listado de causas por las que las cosas funcionan así. Coyuntura socio-económica, interés general, política internacional, salud pública… cientos de motivos que no hacen más que plasmar lo que he dicho desde el principio: el valor de una vida es relativo, por mucho que se intente vender lo contrario.

Fuente: https://www.facebook.com/DeepFaceOriginal