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Siempre se le ha considerado al arte como una forma de expresión que tiene el ser humano para comunicar sentimientos, ideas o historias. Para muchos el arte no tiene límites. Sin embargo, existen ciertas normas o reglas a seguir a la hora de crear una obra de arte y que tienen que ver con la ética.

La ética es lo que nos indica lo que debemos y no debemos hacer. Determina nuestro comportamiento en la sociedad y nuestra conducta como seres humanos. La ética se ve reflejada en nuestros derechos y responsabilidades. Y también en las penalidades por la mala conducta.

Todos los artistas tienen el derecho de expresarse, de acuerdo a sus habilidades. Algunos lo hacen con la pintura, otros con la escultura. Y también están los que cantan y bailan. Y llama mucho la atención que, en la actualidad, se discuta mucho sobre la ética en el arte. ¿Qué está permitido? ¿Cuáles actos artísticos son considerados poco éticos? Y esto no solo se ve en el arte, sino también en las ciencias y en toda actividad humana en general. Somos libres de ejercer nuestros derechos, pero la libertad de uno termina cuando comienza la libertad de otros. Por lo tanto, aquella libertad absoluta no existe. Y eso incluye en las manifestaciones artísticas y en las intenciones del artista.

Si un artista desea mostrar la muerte en sus obras, no puede simplemente tomar el cadáver de una persona o matar lentamente a un ser vivo mientras lo filma o lo fotografía. Aquello es anti ético, dado que atenta contra la integridad y la vida del ser vivo. En cuanto al cadáver, sería una falta de respeto hacia sus parientes y sus creencias religiosas. Y también están los artistas que trabajan imágenes fuertes, tanto en videos como en instalaciones. Mucho se ha cuestionado estas manifestaciones artísticas que “atentan contra la ética”. Y si se les penaliza a dichos artistas, ellos se sienten reprimidos y argumentan que deben dejarlos libres en “su arte”.

Es cierto. El arte de ahora genera mucha polémica. Por un lado, están los artistas que llegan hasta a romper con ciertas “normas éticas” para crear sus obras. Y, por otro, están los que desean crear una armonía entre el artista y el público y solo logra crear “artesanías” o “arte comercial”. El arte comercial se caracteriza por ser serial. Todos los artistas son reconocidos por pintar un cierto estilo y una cierta temática. Los cuadros de Burt y Migliorisi, por ejemplo, siempre son de una misma tendencia. Tanto que han perdido un significado más profundo y se volvieron “superficiales”. Pero el verdadero problema es que ni ellos mismos crean sus propios cuadros, sino los hacen otros. Ellos solo les ponen la firma. En este caso, ¿dónde está la ética? ¿Por qué llevarse todo el crédito de un trabajo que hicieron otros? También entra la discusión de si debe ser reconocido el “artista” o el “tallerista”. Si al ponerle la firma a un objeto o a una pintura ya adquiere un valor altísimo y que, por lo general, llega a ser poco accesible. ¿Qué vale más? ¿La obra o la firma?

Y también están las dudas que aún quedan por resolverse. ¿Qué es una obra de arte? ¿Cómo puede relacionarse el arte con la ética? Heidegger intenta responder aquellas preguntas con estas dos frases, extraídas de su libro “El origen de la obra de arte”. Aquellas frases son las siguientes:
“¿Qué establece la obra como obra? La obra, descollando sobre sí misma abre un mundo y lo mantiene en imperiosa permanencia. Ser obra significa establecer un mundo”
“Lo que está en operación en la obra: la apertura de ente en su ser, el acontecer de la verdad”

Heidegger nos remite a la ética, en el sentido de que establecer un mundo supone, antes, fijar diferencias. Cada obra es un mundo diferente, irrepetible. Pero esa postura ya está dejándose de lado con el tema de la fotografía, el video y otras manifestaciones artísticas actuales.

Por lo tanto, se podría decir que muchos solo se preocupan por la reacción del público ante la obra, no tanto por la ética. ¿Qué sería entonces una obra ética? ¿Acaso no existe una ética objetiva, una obra de arte con la que todos podamos quedar satisfechos? Tanto el concepto de arte como el concepto de ética son subjetivos y se presta a discusiones. No es ético usar seres vivos o atentar contra la integridad de una persona por una causa artística. Así como tampoco es ético llevarse un gran prestigio a costa del trabajo de los demás. Y sin embargo, a nadie pareciera importarle aquello. Ante tantos problemas, no se puede establecer reglas exactas para que el arte y la ética se lleven de la mano.

Hay que seguir las normas, así como también sentar postura sobre lo permitido o no permitido en el arte. Solo en nuestros sueños o en la imaginación tenemos la libertad de hacer lo que queramos. Pero como estamos en una sociedad, debemos atenernos a la ética a la hora de crear una obra de arte. Algunos lo harán por medio de exposiciones, otros lo harán vendiendo sus cuadros en los negocios y galerías. Todo depende de cómo lo llevamos a cabo y cómo respetamos al espectador y nos respetamos a nosotros mismos en general, asumiendo nuestros derechos y responsabilidades para con la sociedad.

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