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Título original: La Passion de Jeanne d’Arc

Año: 1928

Duración: 110 min.

País: Francia

Director: Carl Theodor Dreyer

Guión: Carl Theodor Dreyer & Joseph Delteil

Música: Película muda

Fotografía: Rudolph Maté & Goestula Kottula (B&W)

Reparto: Renée Jeanne Falconetti, Eugene Silvain, Maurice Schutz, Michel Simon, Antonin Artaud, André Berley

Productora: Societé generale de films

Género: Drama | Histórico. Cine mudo. Siglo XV. Religión. Película de culto

Esta película, estrenada en 1928, está basada en unos documentos que revelan el juicio contra la famosa Juana de Arco, lo cual la aleja de aquella figura de guerrera el cual siempre la han caracterizado por siglos. Por lo tanto, la historia comienza en el salón de los acusados, con los miembros más importantes de la iglesia presenciando a una Juana indefensa y vulnerable a los ataques que le darían a lo largo de su juicio. Se hace mucho énfasis en los primeros planos, para revelar mejor las expresiones de los personajes. Por un lado, están los que realmente desean salvar a Juana. Y eso se revela por sus expresiones de preocupación y angustia. Las expresiones de Juana son de angustia, susto y, de vez en cuando, un poco de esperanza. Y están los inquisidores de expresión severa, todos ellos enfocados en contrapicada, como muestra de que ellos están por encima de la ley y que son ellos los que deciden el destino de la acusada. Un paso en falso y ellos la mandarían a ejecutar de inmediato.

Existen ciertos elementos que nos hacen recordar a la Pasión de Cristo, por ejemplo cuando llevan a Juana y le hacen preguntas capciosas, o cuando un grupo de clérigos le colocan una corona y un cetro y se burlan de ella dándole alabanzas irónicas y escupiéndole en la cara. Y también está la parte en que la trasladan hasta el sitio donde terminaría su vida, ante una multitud. Y un detalle que nos recuerda a la crucifixión: el pilar donde amarrarían a Juana para quemarla tenía un letrero, así como colocaron uno en la cruz de Cristo.

Los momentos de mayor clímax narrativo y visual serían aquellos en que Juana pareciera acceder a los pedidos de los inquisidores para salvar su vida. Cerca del final, logran que ella firme un documento que la salvaría de la hoguera, pero la condenaría a una cadena perpetua. Por sus expresiones se puede ver aquel temor a la muerte propio de todo ser vivo, así como también susto por su destino y un poco de esperanza de que se salvaría, si no en vida, tal vez en muerte. En cuanto a la música, si bien es una música agregada luego de su recuperación, igual acentúa aún más el clímax del juicio y los giros en que se dan a lo largo de la trama, el cual se da más énfasis en las expresiones y los movimientos por ser una película sin sonidos.

Esta película ha hecho muy bien su trabajo, en especial por los enfoques de los primeros planos y por el uso de unos pocos elementos que más bien sirven para ubicar al espectador en el lugar, espacio y tiempo en que se desarrolla la historia.

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