Los primeros “ganaderos” del Paraguay fueron, según Ruy Díaz de Guzmán, los hermanos Scipión y Vicente Goes, quienes en 1555, introdujeron en el país los primeros bovinos (siente vacas y un toro). Según otros, como el uruguayo de Assuncao, la cantidad introducida habría sido diez veces mayor. En virtud a un acuerdo entre el adelantado Juan Ortiz de Zárate y la Corona española, aquel se comprometió introducir desde sus estancias de Tarija (Alto Perú) “cuatro mil cabezas de vacas”, pero Ortiz de Zárate no habría cumplido su parte del compromiso “ni tampoco sus sucesores” y fue Felipe de Cáceres quien en 1568 trajo desde Santa Cruz de la Sierra algunos miles de animales introducidos al Perú por el Pacifico.

La actividad ganadera llevó al nacimiento de la probablemente fue la primera “estancia”, que se estableció en las cercanías de Asunción en 1571. El establecimiento estaba situado en las “islas de Yvytymiri” y según los estudiosos del tema, “por la ubicación y características del campo” se tratarían de la ex estancia “Surubi-y”, que funcionó hasta mediados de la década del setenta como propiedad de la compañía inglesa “Liebigs” y actualmente es una urbanización privada.

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