Consideraciones a tener en cuenta para la creación de una marca

1- Verificar la marca en usos reducidos y hacer las pruebas de impresión

2- Prever el uso invertido de los colores en degradé

3- Pensar la versión de la marca con filete

4- Incluir el refuerzo del logo o lema como parte del sistema y evaluar su funcionamiento en la reducción

5- Contemplar la reproducción de la marca en piedra, goma o metal

6- Imaginar a futuro aplicaciones como leds y pantallas animadas

7- Repensar cuándo es necesario un símbolo o un logotipo

8- Proyectar marcas mutantes para ser aplicadas a nuevas interfaces

9- Evitar pintar el punto de la letra i (injustificadamente)

10- Cuidar de no semantizar una letra inicial, perdiendo su unidad gestáltica

11- Tratar de no colocar el SA o SRL en la marca

12- Aplicar elementos temporarios a la marca (gorrito de navidad u otros ornamentos)

El dibujo y el arte infantil

Los niños y las niñas, antes de cumplir los dos años de edad, ya dibujan de forma espontánea y natural, con cualquier tipo de técnica y sobre cualquier soporte. Desde que se comenzó a considerar el dibujo infantil como una forma de expresión propia del niño, los estudios se interesaron por determinar cuáles eran los rasgos característicos de ese lenguaje visual. Entre los más mencionados figuran estos diez:

  • Principio de aplicación múltiple, por el que una misma forma puede servir para representar muchas cosas diferentes
  • Principio de la línea de base, que cruza de parte en parte la zona inferior del dibujo, sobre la que se apoyan o sostienen las figuras.
  • Principio de perpendicularidad. La relación entre un objeto y la base en la que se apoya es preferentemente perpendicular.
  • El principio de la importancia del tamaño, en que se agranda las figuras o las partes del cuerpo que se quiere resaltar.
  • El principio de aislamiento, en que se dibuja los elementos uno a uno y en su disposición característica.
  • Principio del imperativo territorial, en que cada elemento que aparece en el dibujo dispone de su espacio propio e inviolable.
  • El principio de la forma ejemplar, en que se preferirá aquel que mejor describe sus principales cualidades visuales.
  • El principio del abatimiento, en que los objetos verticales aparecerán “a vista de pájaro”, de tal manera que siempre se presente al espectador la superficie más extensa del objeto.
  • El principio de simultaneidad, en que cada parte de la figura se dibujará de acuerdo con el punto de vista que más se aproxime a la “forma ejemplar” de esa parte.
  • El principio de visión de rayos X, por el que se dibuja todo lo que sea necesario describir explícitamente en la imagen, aunque haya que hacer “transparentes” las paredes de las casas o automóviles.

Fueron varios los estudios que se realizaron sobre la evolución del dibujo infantil. Casi todos coinciden en que se comienza con el garabateo y, poco a poco, se va definiendo la figura humana o cualquier otro objeto reconocible.
La etapa del garabateo se situaría entre los uno y los cinco años de edad, aunque hay niños que, desde los cuatro años, ya comienzan a representar figuras humanas. Si a un niño se le provee de los materiales, es capaz de garabatear en cualquier superficie. En esa etapa es frecuente verlos dibujar por las paredes, dado que las hojas comunes les resultan muy pequeñas para realizar los trazos debido a que aún no manejan su motricidad. Cuando van creciendo, aprenden sobre el significado de las imágenes y los símbolos, por lo cual sus dibujos se vuelven cada vez más entendibles. Incluso, son capaces de representar una historia, mezclando el dibujo con la escritura. Y cuando van acercándose a la pubertad, sus dibujos cada vez se vuelven más parecidos a los objetos o, incluso, a figuras animadas famosas. Es normal que, durante la adolescencia, se pierda el interés por el dibujo debido a la poca motivación que recibe en su medio. Solo en algunos casos el adolescente puede seguir con la práctica, llegando incluso a perfeccionar en la técnica y a realizar dibujos artísticos o enfocarse en buscar su propio estilo. Y, con el paso del tiempo, convierte su hobby en una profesión, llegando a ser un gran maestro en el dibujo. Todo depende de la motivación que recibió de pequeño. No todos son motivados a dibujar, debido a que los adultos ven que “solo hacen garabatos” para pasar un “buen rato”. Y también están los que fueron a estudiar en alguna parte pero, al ver la cantidad de pasos a seguir para que el dibujo salga igual al objeto a ser representado, se frustran y dejan el dibujo a un lado. Es por eso que no todos los adultos saben dibujar o, cuando lo intentan, lo dejan por el camino.

Henri Matisse

Nació en Le Cateau-Cambrésis el 31 de diciembre de 1869, una pequeña localidad al norte de Francia, en el seno de una familia dedicada al comercio, específicamente de droguería y semillas. En 1887, se trasladó a París para estudiar leyes, al tiempo que trabaja como administrativo en la corte de Le Cateau-Cambrésis.

En París asistió a cursos en la Académie Julian y en 1892 ingresó en la Escuela de Bellas Artes, recibiendo clases en el taller del pintor simbolista Gustave Moreau, donde coincidió con Rouault, Camoin y Marquet, además de relacionarse también con el artista Dufy, discípulo de Pierre Bonnard.

En 1896 expuso cuatro lienzos en la Société Nationale des Beaux Arts con notable éxito.

Muchas de las pinturas entre 1898 y 1901 recurren al divisionismo, técnica que adopta luego de leer un escrito de Paul Signac, “D’Eugène Delacroix au Néo-impressionisme”.

Con el comienzo del siglo, lideró junto con André Derain un grupo conocido como Fauvismo. Un movimiento efímero que tuvo tres exhibiciones.

La primera muestra individual la realizó en la galería Ambroise Vollard en 1904, con poco éxito. El uso del color se había pronunciado, por influencias de Signac y Henri Edmond Cross. Año en el que pinta su trabajo impresionista más importante, Luxe, Calme et Volupté.

En 1905, unos artistas del fauvismo exponen en el Salon d’Automne. Las pinturas expresan emoción con colores salvajes y disonantes. El crítico de arte Louis Vauxcelles dijo “Donatello au milieu des fauves!” (Donatello entre bestias salvajes), refiriendose a una escultura de tipo renancentista que estaba en el salón donde era la exposición.

Matisse mostró Ventana abierta, Collioure (Óleo de 55,3 cm x 46 cm; 1905) y Mujer con sombrero (Óleo de 79,4 cm × 59,7 cm; 1905). La muestra en general y el material de Matisse en particular resultaron un escándalo para la época y fueron objeto de una crítica muy agresiva «The Painted Lady» (4 de abril de 2011).

En algunas de sus figuras pintadas hacia fin de siglo está presente la influencia de Cézanne, pero a partir de 1907 su estilo se hizo más definido y pintó a la manera fauve: supresión de detalles y tendencia a la simplificación, con lo que obtuvo cuadros impregnados de paz y armonía, como Lujo, calma y voluptuosidad o El marinero de la gorra. Mediante zonas de color diferenciadas, tradujo la forma de los objetos y el espacio existente entre ellos, además de introducir arabescos y crear un ritmo característico en sus cuadros, como en Las alfombras rojas. Su uso del color fue de una gran sensualidad, aunque siempre muy controlada por una metódica organización estructural. Como él mismo declaró: «Sueño con un arte de equilibrio, de tranquilidad, sin tema que inquiete o preocupe, algo así como un lenitivo, un calmante cerebral parecido a un buen sillón». Otro de sus rasgos peculiares es la sensación de bidimensionalidad de cuadros como La habitación roja (o Armonía en rojo) o Naturaleza muerta con berenjenas, en los que la ilusión de profundidad queda anulada mediante el uso de la misma intensidad cromática en elementos que aparecen en primer o en último plano (Taller en rojo).

En 1910 viajó a España; en Madrid visitó el Museo del Prado y su estancia en Granada y Sevilla contribuyó a acercarle a la estética oriental. En 1912 y 1913 viajó a Marruecos, donde la luz le inspiró cuadros sobre paisajes mediterráneos de gran colorido, como Los marroquíes.

Hacia 1916 se inició un período en el que se percibe la influencia del movimiento cubista, de creciente importancia, que se traduce en un concepto más geométrico de las formas y una simplificación aún mayor, como en El pintor y su modelo.

Hacia 1917 se instaló en Niza, conoció a Renoir, y su estilo se hizo más sutil. Produjo en este período algunas de sus obras más célebres, como Ventana en Niza y la serie de las Odaliscas, donde queda claramente plasmado el gusto de Matisse por la ornamentación y el uso de arabescos. En los años siguientes viajó por Europa y Tahití, donde concibió la obra en gran formato La danza.

Hacia la década de 1940, el colorido de sus telas se tornó más atrevido, como en La blusa rumana y en el Gran interior rojo, antecedentes de los gouaches que realizó a finales de los años cuarenta, en los que cortaba y pegaba papeles coloreados. Es famosa en esta técnica su serie Jazz, de 1943-1946.

En 1950 decoró la capilla del Rosario de las dominicas de Vence, en la obra que mejor expone su tendencia simplificadora hacia formas más planas. Realizó así mismo un gran número de dibujos a pluma e ilustraciones para escritores como Mallarmé y Joyce. En cuanto a sus grabados, el número de piezas alcanza las quinientas, entre litografías, aguafuertes y xilografías. También esculpió en bronce y colaboró escribiendo artículos para distintas revistas especializadas.

En 1963 se abrió en Niza el Museo Matisse, que reúne una parte de su obra.

El mercado guasú

En la esquina de las calles Palma y Nuestra Señora de la Asunción funcionó -hasta la primera década del siglo- el célebre “Mercado Guazú”, un complejo edilicio cuya fachada principal, sobre la calle Palma, tenía una amplia y larga recoba. Este edificio fue demolido durante la administración municipal del que después fue presidente de la República, don Eduardo Schaerer (este señor fue un “demoledor consuetudinario”, pues también tiró abajo la casona que fue sede del gobierno colonial depuesto en 1811). Desde entonces, el mercado se instaló provisoriamente en la plaza donde se está construyendo el estacionamiento subterráneo.

El “provisoriato” duró más de tres décadas, hasta que el mercado fue cambiado de lugar. Asunción contó con su primer mercado público hacia 1786, anteriormente la provisión de carnes se hacía a través de las “carneadas” realizadas por las familias capitalinas.

 

Modelo de Solución Creativa de Problemas de Alex Osborn y Sidney Parnes

El modelo tiene seis etapas que implican divergencia y convergencia de pensamiento. Presentamos una síntesis y un ejemplo de cada paso. El ejemplo se trata sobre la división de un local en dos y cómo hacer para ampliar el espacio

  1.  Búsqueda del caos

Para iniciar, debemos observar el panorama desorganizado que se presenta ante nosotros, incluyendo los deseos o metas involucrados. Podemos partir de una insatisfacción inicial con el estado de las cosas para encontrar un área específica en la cual concentrar nuestra atención.

Ejemplo: Es todo un desafío lograr ampliar un espacio reducido, y más si necesariamente se debe dividirlo en dos partes por el tema de abaratar el alquiler. Para eso visitaré otros lugares que, inicialmente, se encontraron con ese problema y, al final, lograron solucionarlo. También ver cómo está construido el lugar, cuántas puertas y ventanas tiene (porque una buena ventilación también ayuda mucho a crear buen ambiente), así como también la altura del techo y el color de las paredes. Hay colores que dan la sensación de achicar los espacios y pueden llegar a ser muy asfixiantes.

  1. Identificación de hechos

Esta fase es muy importante en tanto que se revisa información acerca del área que hemos establecido. Como los periodistas, hay que indagar el qué, quién, cuándo, dónde y por qué del área que nos interesa. Además de información objetiva, conviene incluir datos cualitativos, emociones, percepciones y hasta habladurías sobre el tema. Ello ayuda a tener una visión amplia que nos permitirá reconsiderar el objetivo y empezar a innovar. La idea es convertirnos en lo posible en expertos en el área. Pasteur decía que sólo en las mentes preparadas germinan las grandes ideas: necesitamos generar un banco personal de información para que podamos aportar una solución creativa.

Ejemplo: Un espacio reducido causa incomodidad, así como también se siente la necesidad de salir de la habitación cada tanto a tomar un respiro. Muchos empresarios aseguran que trabajan mejor en ambientes agradables, donde les permitan incluso dar unas cuantas caminatas luego de estar todo el día sentado o en una misma posición.  Por lo tanto estaré leyendo libros y revistas que traten sobre el tema de la decoración de interiores, así como también hablar con los expertos del tema para saber cómo crear esa sensación de espacio amplio y agradable en un cuarto pequeño. En todo caso, habría que ver la posibilidad de crear el ambiente sin necesidad de derribar las paredes, levantar el techo o agrandar ventanas y puertas. Y, si no queda otra, ver la posibilidad e hacerlo sin necesidad de gastar mucho dinero. También preguntaré a la pareja qué tienen en mente para crear el espacio agradable, si cuentan con recursos y si han investigado también sobre el tema. Y cómo ellos se sentían cuando no dividieron el espacio en dos por el tema del alquiler, si decoraban las paredes con cuadros o espejos y si ponían algún detalle en alguna esquina, en la entrada y en las ventanas.

  1. Definición del problema

Se trata de identificar todos los problemas y retos a partir de la información recabada para especificar las oportunidades que existen. El objetivo de esta fase es tener muy claro cuál es el problema y asegurarnos de que sea un problema relevante.

Ejemplo: Una vez recabada toda clase de información, lo que haré es crear una lista de los objetos que colocaban la pareja o anotaré cómo tenían el local antes de dividirlo. También analizaré el precio del alquiler: cuánto pagaban anteriormente y cuánto pagan en la actualidad, con el local dividido. Y también habrá que analizar cómo se sienten los clientes cuando entran en ambos locales. Quizás usen espejos, dado que los mismos dan sensación de amplitud. Y las paredes tendrían un color neutro, no muy fuerte. Los colores fuertes alteran los nervios y dificultan la concentración. Por lo tanto, cabría la posibilidad de cambiar los colores de las paredes de ambos negocios, colocar espejos y no exagerar con los cuadros decorativos. Si desean colocarlos, que sea uno mediano o dos pequeños, no tan grandes porque eso achica el espacio. Y tampoco llenar las paredes de muchos objetos. Los estantes bien podrían estar en los costados. Los clientes necesitan ver desde la calle con quienes tratarán o, en todo caso, necesitan un buen espacio para moverse. Aquí el tema es cómo colocan los objetos que poseen a la venta, en el caso de que sean vendedores. Y si más bien ofrecen un servicio, cómo colocan el escritorio y los asientos para los clientes. Y si es un local de comidas, a qué distancia estarán las mesas y las sillas para que no estorben a los que estén a su lado. En resumen, es importante tener en cuenta estas cosas:distancia, distribución y decoración.

 

  1. Búsqueda de ideas

A partir de las diferentes estrategias para potenciar el pensamiento divergente, en esta etapa (que es la más divertida) generamos el máximo número de ideas posible. Tomaremos riesgos, pensaremos “fuera de la caja”, haremos combinaciones que no parecen lógicas y estableceremos conexiones entre ideas, objetos y acciones que no parecen tener relación.

Ejemplo: Ambas parejas tienen pensamientos distintos. La mujer le gusta mucho decorar el local con flores artificiales. Cree que así logrará crear un ambiente agradable. En todo caso, coloca un gran florero en un rincón, donde coloca un ramo de rosas multicolores (todas artificiales) o unas calas blancas. A su pareja, en cambio, le gusta el estilo minimalista. Mientras menos objetos, mejor. Pero como le gusta consentir a su esposa, entonces accede a que ella coloque las flores siempre y cuando no llene el lugar de ellas. Solo acepta que los coloque en una esquina, lo cual le da al lugar un toque hogareño. Para ampliar los locales, sería lindo colocar los espejos. Ambas parejas piensan lo mismo. Así que colocan en su espacio un espejo rectangular, no tan grande pero suficiente para cubrir gran parte de una pared. En el otro local se repite el mismo procedimiento. Para el escaparate, colocan los objetos de tal manera que no esten ni muy juntos ni muy separados. Los colocan generando diversidad, para que los posibles clientes los vean y quieran entrar aunque sea pura curiosidad. Y si los locales tienen colores oscuros en las paredes, los cambian por colores neutros, tonos marfiles y hasta incluso con tonos ocres. Colocan uno o dos cuadros en las paredes opuestas. Si no son muy grandes, colocan dos. Y si son grandes, colocan tres. Si en una de las paredes tienen ventana, colocan algunas cortinas que le den cierto tono al lugar, aprovechando al máximo la luz del sol. Y si se encuentran con ciertos objetos que no saben si colocarlos o no, contratan a un decorador y él mismo decidirá qué hacer al respecto, siempre y cuando respete el gusto de los dueños de ambos negocios.

  1. Búsqueda de soluciones

Una vez que tenemos ideas, debemos aterrizarlas en soluciones concretas que cumplan dos criterios esenciales: utilidad y viabilidad. Deben resolver el problema de manera concreta y de la forma más totalizadora posible. Así, haremos una primera selección de las ideas generadas en el paso 4. A continuación, establecemos parámetros de evaluación específicos para el problema que estamos solucionando. De las ideas que tenemos en el paso 4, sacamos las que nos parecen más viables y útiles. Para evaluarlas, construimos una tabla y evaluamos en una escala de 0 (pésima opción) a 10 (excelente opción) cada rubro. Hay que definir cuánto pesa cada rubro, para que se multiplique la calificación asignada en cada cuadrito por esa ponderación.

Ejemplo: Construí una tabla, sacando las ideas del item 4 que me parecen más viables para solucionar el problema. Consideré el costo, la atracción de los clientes, la comodidad y la facilidad con que se realizará dicho trabajo.

RUBRO Peso del rubro Decoración Distribución de objetos
Costo 50% 9 (4,5) 10 (5)
Atracción de clientes 20% 8 (1,6) 9 (1,8)
Comodidad 20% 8 (1,6) 9 (1,8)
Facilidad 10% 8 (0,8) 10 (1)
Total 100% 33 (8,5) 38 (9,6)

 

Los puntajes que obtuvimos fueron los siguientes:

Decoración: 33

Distribución de objetos: 38

Es importante saber que no se requiere de malgastar el dinero en el ámbito de la decoración. Con un poco de ingenio, se puede lograr mucho. El exceso de objetos aturde a los clientes, así que si se los distribuye correctamente y se utilizaran los espejos para agrandar el espacio, el cliente llega a encontrarse en un lugar relajado y tranquilo. Y también es importante consultar revistas que hablen sobre la decoración de interior y cómo distribuir el escaparate de su negocio o local, a manera de ampliar el espacio. No requiere de mucho tiempo y ambos locales se beneficiarían con los resultados posteriores.

  1. Logro de la aceptación

Una buena solución sólo es útil si se contacta con la realidad y tiene aceptación por parte de las personas del contexto involucrado. Por ello, no sólo hay que generar soluciones, sino asegurarnos de tener un plan para ponerlas en acción. Hay que considerar, entonces, qué agentes (personas, departamentos, empresas, organizaciones, comunidades, instancias gubernamentales, etc.) están involucrados y cuáles pueden interferir en la implementación de la solución que propones. Con base en el estudio de estos individuos o grupos, definiremos una campaña de posicionamiento para lograr la implementación. Esa campaña incluye la definición de los medios con los que entraremos en contacto con ellos, así como el mensaje o estrategia a utilizar para comunicar las bondades de nuestra propuesta.

Ejemplo: Los clientes que entran en ambos locales hayan que son espacios reducidos y, aún así, se sienten confortables. La pareja que se encuentra en uno de los locales se sienten conformes y hasta logran brindar una atención eficiente a quienes frecuentan su negocio. Lo mismo va para el local que está al lado. Tanto los dueños de ambos negocios como sus clientes se sienten satisfechos o entablan una buena relación. Y lo mejor, el alquiler ha disminuido al dividir el lote en dos, por lo que les da la oportunidad de ahorrar el dinero para mejorar el negocio, conseguir nuevos objetos y crear nuevas formas de decorar el lugar.