Las obras de Carlos Capelán

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Carlos Capelán nació en Uruguay en 1948. Ingresó en la Escuela de Bellas Artes durante la adolescencia, pero lo abandonó y recorrió los países de la costa del Pacífico (Chile, Perú, Ecuador) en plena efervescencia política y aprendió con las comunidades indígenas y artesanales el sentido de la vida.
Esa juvenil experiencia lo marcó para su futura concepción artística, una de las más originales, aunque no siempre de fácil acceso a la complejidad de los significados que propone.

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La pluralidad y complejidad de lenguajes que utiliza Capelán en sus grandes instalaciones (dibujo, grabado, pintura, video, fotografía, muebles, etc.) cuestionan la convencional mirada del receptor y solicitan, inevitablemente, el discurrir lento, casi perezoso de la lectura, el alerta intelectual, dejándose invadir por las imágenes visuales y encontrando, en el recorrido, el núcleo espacial que se constituye. Nada fácil para los tiempos veloces de la improvisación y la impaciencia.

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Always there, Turbulence, Auckland Biennale, New Zealand  (2007)

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Mapas y paisajes, 1992

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Los montajes de Capelán se experimentan a menudo como los restos de algún ritual que acabara de celebrarse. Capelán está bien informado acerca de las prácticas chamánicas y de las tradiciones de la pintura paleolítica, en las cuales el “objeto artístico” constituye literalmente un recordatorio de la práctica ceremonial. El propio artista hace uso del ritual como “reactivación de lenguajes paralizados”. Dada su historia personal, cualquier acto de reclamo semejante evoca de inmediato el difícil panorama de pérdida que el mismo Capelán tuvo que soportar.

Lo opuesto a la belleza

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“Kurupi” – Fidel Fernández – Primer premio concurso de pintura Ateneo Paraguayo – 2014

La estética, originariamente, intentaba establecer la teoría del conocimiento sensible y su problema central siempre ha sido la esencia de lo bello. Si estudiáramos a los diversos filósofos griegos, podemos ver que, en sus teorías, también se encontraba la teoría dela belleza. Uno de los filósofos que intentó establecer el concepto de belleza fue Platón. Hay que recordar que nuestro mundo es la copia de un “mundo ideal” desde el punto de vista de Platón. Consideró la belleza como una realidad en sí misma, lo que hace que existan cosas bellas.

Aristóteles, quien acostumbraba a contradecir a Platón, asentaba su estética sobre principios realistas: la teoría de la imitación y la catarsis. Mientras que Platón decía que somos hechos por moldes eternos e inmutables, Aristóteles establecía que las formas de las cosas son como las cualidades específicas delas cosas. Si vemos que un objeto es bello, sabemos que lo es por lo que hemos visto y porque nos producen ciertas sensaciones, ciertos sentimientos. Los neoplatónicos, en cambio, interpretaban lo bello como manifestación del espíritu en la que éste se despliega.

Lejos de la civilización griega, se encuentran otros filósofos que también trataron de establecer el concepto de la belleza. Uno de ellos es Kant, quien en su libro “Crítica del juicio” creó una determinación rigurosa de lo bello que, junto con lo verdadero y lo bueno, constituyen valores atribuibles a las tres actividades humanas: sentimiento, entendimiento y voluntad. Schiller, en cambio, vio en la belleza la síntesis de lo transitorio y lo eterno, y en la aprehensión de la misma, la síntesis del pensamiento y sentimiento.

Los ingleses, durante el siglo XVIII, analizaron la impresión estética y distinguieron entre la belleza experimentada inmediatamente y la belleza relativa, determinada por ciertos fines, separando así mismo lo bello de lo sublime. Lo sublime es un grado más alto que lo bello, en donde predomina la majestuosidad y grandeza incomparable. Es aquí donde se contempla lo infinito y, según la estética, la única forma de representarlo es por medio del arte.

En el siglo XIX, el problema de la belleza se aborda en función de las obras de arte, de las motivaciones psicológicas de la creación artística o de las finalidades sociales. Algunas posturas filosóficas sostienen que los juicios de belleza son subjetivas y, otras, afirman que son objetivas. Y así siguen hasta llegar a la estética contemporánea, el cual se inclina hacia dos tendencias: la ontología metafísica, que desplaza radicalmente la categoría de lo bello, sustituyéndola por la de lo verdadero, y la tendencia histórico sociológica, que estudia la obra de arte entendida fundamentalmente como documento y manifestación del trabajo del hombre, analizada en su propio ámbito socio histórico.

Tanto procuró la estética darle un significado a la belleza, que con eso también se estableció qué sería lo opuesto a la belleza. Es muy conocida la frase “todo lo bello es bueno”, por lo cual genera que juzguemos a los objetos y a las personas por su apariencia exterior. Lo opuesto, lo que sería la fealdad o lo feo, causa repulsión y rechazo. Una persona bella está compuesta por todas sus partes, en armonía, sin tener los brazos muy largos o las piernas muy cortas. Se puede ver esa perfección en el “hombre de Vitrubio”, de Leonardo da Vinci. ¿Y qué hay de los mutilados? ¿Y de los tuertos? Ante este postulado, no es nada extraño que, en una película de acción, el malo de la historia sea un tuerto o un mutilado, mientras que el protagonista, el del “lado de los buenos”, sea una persona atractiva.

También es normal ver, sobre todo en los cuentos populares, que las protagonistas principales siempre son chicas jóvenes y bellas, mientras que las brujas y los malvados son personas viejas y feas. Y no es algo que se viene destacando en la actualidad. Eso ya se ha establecido desde la antigüedad. Mientras los filósofos griegos determinaban cuándo una persona era bella, también descartaban ciertas características que podrían considerarse para nada atractivas. Y en el ámbito artístico, por mucho tiempo, se ha intentado representar lo bello y lo sublime, dado que los filósofos creían que el arte debía ser bello.

A pesar de eso, muchos artistas también persiguieron lo grotesco, lo trágico. Se pueden ver las pinturas negras de Goya, los cuales representan seres grotescos, que causan repulsión y que son reflejos de la decadencia del artista, muy diferentes a sus cuadros anteriores en las que sí plasmaban colores y luminosidad. Los artistas contemporáneos se alejan por completo de la belleza, para representar la tragedia, la realidad. Lo trágico, para ellos, es la categoría estética que mejor expresa la condición esencial del ser humano y lo enseña a conocerse en el despliegue de pasiones que describen su grandeza y mezquindad.

Ante estas evidentes contradicciones por las que se enfrentaron muchos artistas a la hora de crear sus obras de arte, la estética se vio en la obligación de dejar a un lado la belleza, dado que dejó de convertirse en su objetivo principal. Empezó a estudiar también lo opuesto a la belleza, lo que es feo, malo, lo que causa repulsión. Ahora, la estética intenta estudiar el gusto de las personas, el porqué ciertas cosas nos gustan mientras que otras nos causan rechazo. Eso varía de acuerdo a la persona, así como también de la edad y la cultura. Pero también nuestra educación establece las categorías para que un objeto sea considerado bello o feo. Pero no todo lo bueno es bello. Hay serpientes con hermosas escamas pero con un veneno mortal, así como también existen hombres atractivos pero con un carácter horrible.
Bibliografía

Jostein Gaarder, “El mundo de Sofía”, Noruega, Siruela, 1994 (pp 99 al 129)

“Enciclopedia Visor”, Tomo 3, Argentina, Visor, 1999

“Enciclopedia Visor”, Tomo 9, Argentina, Visor, 1999

http://www.slideshare.net/guest778fc9/categoras-esttica (junio, 2013)

Visita a la exposición de Migliorisi en el Museo del Barro

En el 2013, el artista paraguayo Ricardo Migliorisi realizó una serie de instalaciones, las cuales expuso en el Museo del Barro, que está situado en Asunción, Paraguay. De la serie, seleccioné tres obras que me interesaron, les saqué fotos y escribí algunas reflexiones sobre ellas. No poseo el título de las obras, pero sí las fotos. Si desean más información puede consultar a la página de facebook del Museo del Barro.

Pianos fantasmagóricos

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De todas las instalaciones que presentó Migliorisi en esta exposición, ésta fue la que más me encantó. Me remitió a las clásicas historias de terror y misterio, donde es muy común entrar en una habitación oscura y que los objetos empiecen a cobrar vida. En este caso, que el piano empiece a sonar solo. Es una muestra del abandono, de aquello que antes era llamativo y que, ahora, entra a la categoría de “anticuado” o, en el peor de los casos, “basura”. Aún así, igual mantiene un recuerdo guardado. Son pianos clásicos, que se veían en los grandes salones y era fuente de reuniones. Y la música que se activa cuando uno ingresa a la sala de los pianos, refuerza aún más aquel pasado glorioso del que alguna vez formó parte dicho instrumento musical.

Mezcla de lo antiguo con lo moderno

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Estas telas siempre se han usado como motivo de decoración. Las mismas reflejan escenas románticas de época. Sin embargo, aquí se usó las telas y se le bordó otros elementos que nada tiene que ver con el escenario donde están situados los personajes. Los objetos incorporados, o bien son basados en obras de arte modernas, o también provienen de comics o películas de acción. Se la puede interpretar como una sátira a aquellos momentos empalagosos, así como también situaciones atemporales, en los cuales se mezclan objetos modernos con situaciones pasadas y que se usan mucho en las sátiras (como por ejemplo, que un cavernícola empiece a bailar hip hop).

Criaturas del demonio

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A simple vista parecieran que son niños demonios. Muchos, incluso, lo atribuyen a los vampiros, que están tan de moda en esta época con películas como “crepúsculo”. Pero, luego de analizar los objetos de los cuadros, se puede ver que los niños solo tienen pedazos de frutas o comida en la boca. En este caso, se le incrustó a la niña pedacitos de frutilla en los dientes. Es increíble cómo con unos pocos trucos, más el uso del fotomontaje y la foto manipulación, se puede lograr escenas espeluznantes como éstas. Porque los niños, a pesar de todo, pueden llegar a ser muy terribles. Eso depende de lo que aprendan de su entorno.

¿Triángulo amoroso en el Génesis?

Sé que la “versión oficial” es que venimos de Adan y Eva; y que Eva fue la primera mujer que se creó a partir de la costilla del hombre, que sería Adan. Pues bien, existen otras versiones de que, en realidad, Adan tenía otra mujer antes que Eva. Su nombre era Lilith (o Lilit, como prefieran) que, precisamente, no era la clase de “mujer ideal” para el “macho” de Adan. A continuación, transcribiré la leyenda de Lilith, la primera ex novia de Adán:

El origen de la leyenda que presenta a Lilit como primera mujer se encuentra en una interpretación rabínica de Génesis 1, 27. Antes de explicar que Yahvéh dio a Adán una esposa llamada Eva, formada a partir de su costilla (Génesis 2:4-25), el texto dice: «Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó». Si bien hoy suele interpretarse esto como un mismo hecho explicado dos veces, otra interpretación posible es que Dios creó en primer lugar una mujer a imagen suya, formada al mismo tiempo que Adán, y sólo más tarde creó de la costilla de Adán a Eva. La primera mujer a la que alude Gn. 1, 27 sería Lilit, la cual abandonó a su marido y el jardín del Edén.
Adán y Lilit nunca hallaron armonía juntos, pues cuando él deseaba tener relaciones sexuales con ella, Lilit se sentía ofendida por la postura acostada que él le exigía. «¿Por qué he de acostarme debajo de ti? —preguntaba—: yo también fui hecha con polvo, y por lo tanto soy tu igual». Como Adán trató de obligarla a obedecer, Lilit, encolerizada, pronunció el nombre mágico de Dios, se elevó por los aires y lo abandonó.
Saliendo del Edén fue a dar a las orillas del Mar Rojo (hogar de muchos demonios). Allí se entregó a la lujuria con éstos, dando a luz a los lilim. Cuando tres ángeles de Dios fueron a buscarla (Snvi, Snsvi y Smnglof), ella se negó. El cielo la castigó haciendo que muriesen cien de sus hijos al día. Desde entonces las tradiciones judías medievales dicen que ella intenta vengarse matando a los niños menores de ocho días, incircuncisos. Fuente:  http://es.wikipedia.org/wiki/Lilit

Y, hasta hoy en día, sigue estas situaciones. La chica, cansada de tener un novio tan absorvente, lo deja y busca otros placeres. El sujeto, entonces, se busca otra más sumisa, más obediente y más “apegada a él” (como si realmente saliera de su interior). Al final, esa nueva chica comete un error su novio se arrepiente, pero tampoco desea regresar con la otra que, por querer “sacarse los sostenes” es juzgada por la sociedad.

Pero tranquilos. Sigan siendo fieles cristianos, amen al prójimo como a sí mismos, recen y sueñen con los angelitos 😛