Etiquetas

, , , , ,

SIGNIFICADO DE “RETRATO”

La palabra “Retrato” proviene del latín retractus. Es la representación de la figura humana que sugiere su apariencia física, carácter y personalidad. La primera definición de retrato es aquella que se refiere a la expresión plástica de una persona a imitación de la misma. Normalmente predomina la cara y su expresión.

Pueden ser dibujos, pinturas, esculturas, grabados o incluso fotografías. Se encuentran desde los retratos en miniaturas (ya sea en monedas o postales) hasta retratos en grandes escalas (como las efigies egipcias).

Los retratos pueden servir para muchos propósitos. Algunos cumplen funciones políticas, como símbolos del Estado. Para esto, se reproducen el rostro de un mismo gobernante o político de diferentes maneras y se hacen varias copias de la misma. También están los retratos de tipo formal e idealizadas, que se usan más bien para el ámbito funerario. Pero, principalmente, se usa el retrato con el propósito de “inmortalizar” el recuerdo de una persona y de crear una imagen histórica del mismo.

RETRATOS GRECOLATINOS

En realidad fueron los romanos quienes crearon los primeros retratos realistas. Se conservan muy poco de los retratos griegos y, la mayoría, son copias romanas que se hicieron durante la antigüedad.

Los griegos se caracterizaban por sus esculturas idealizadas, modificando la apariencia real del personaje de acuerdo al criterio del artista. Los romanos, en cambio, se caracterizan por ser realistas e, incluso, captan mejor las expresiones de las personas retratadas.

  1. a.    El arte griego en tres etapas

Si se analizara el arte griego, se podría dividir en tres etapas: la arcaica, la clásica y la helenística.

En la arcaica, que data entre los siglos VII y VI antes de Cristo, las primeras estatuas humanas estaban hechas de madera. También en este periodo, emergió el concepto de representación individual como obra de arte. El único retrato de la época, que se podría considerar fisonómica, es el Platón de Silanion. Actualmente solo se conservan las copias que se hicieron de la misma en la época romana.

En la etapa clásica, que abarca los siglos V y IV antes de Cristo, se caracterizan las esculturas  con acertada precisión y belleza en la representación del cuerpo humano. Los retratos más característicos de esta época son los retratos de Aristóteles, Sócrates y Eurípides. En éstos están presentes una fuerte connotación sicológica coherente con los méritos de la vida real de los personajes,

Por último, en el periodo helenístico y antecesor de la cultura romana, se destacaron las esculturas de las Afroditas desnudas. La más famosa es la Venus del Milo. Los retratos característicos de esta época son los retratos de Demóstenes, Diógenes y Aristófanes. También durante esta época se difundieron el retrato honorífico y el funerario.

  1. a.    El retrato romano

El retrato romano tuvo su origen en el arte helenístico. Aunque también podría tener su origen en el arte etrusco.

Originalmente eran bustos que solo recogían la cabeza y parte del cuello. Poco a poco, también se le agregó los hombros y el pecho. Los romanos también crearon retratos de cuerpo entero, siendo los emperadores los más retratados de esta forma. De esta forma, se reconoce tres tipos de retratos: Togatos, Toracatos y Apoteósicos. En los retratos togatos se esculpen al emperador con toga y manto sobre la cabeza, representándolo como máximo pontífice. En los retratos toracatos, en cambio, se retratan al emperador como un militar, vestido con su coraza. Y en los retratos apoteósicos, en cambio, se representa al emperador de una manera divinizada, personificando a algún Dios romano.

Durante la República, los retratos poseían un gran realismo y con los rasgos faciales muy acentuados. Un retrato muy característico de la época es el retrato de Pompeyo, en donde se puede deducir su carácter debido a la expresión de su rostro. Actualmente se sospecha que el retrato es una copia de uno anterior, aunque no hay nada comprobado.

En la época del emperador Augusto, el retrato se idealiza. Se crean retratos con motivo político, con la intención de transmitir un estado de perfección. Y aquí se ven cómo Augusto fue retratado con los diferentes estilos de retratos romanos mencionados anteriormente. De esta manera, podía demostrar el gran poder que tenía sobre los demás en su puesto de emperador.

Durante los siglos I y II, los retratos romanos tienden a un progresivo barroquismo. También es durante esta época cuando los ojos de los retratos tienden a ser tallados, siendo el primero el retrato de Adriano. De esta manera, los retratos tienden a ser más expresivos y con más movimientos. Algunos retratos recuerdan mucho a los antiguos retratos de la civilización griega.

En el siglo V, en cambio, los retratos se deshumanizan. Se tiende a un alejamiento del emperador de la sociedad, por lo tanto los retratos de esta época se podrían considerar “anti clásica”. En este periodo, se caracteriza el retrato de Constantino, quien anteriormente era una escultura de grandes proporciones y que actualmente se encuentra fragmentada. En él se pueden apreciar sus ojos, que son grandes y desproporcionados, alejándose completamente de lo que sería las características del retrato romano. Este retrato anticipa a la escultura bizantina, que se inició una vez que ocurrió la caída del imperio romano occidental y el florecimiento del imperio romano oriental.

Bibliografía: 

http://es.wikipedia.org/wiki/Retrato

http://www.profesorenlinea.cl/artes/Retrato.htm

http://www.arteespana.com/esculturaromana.htm

Anuncios