El Diccionario Enciclopedia de las Ciencias, Artes y Oficios (1751)

El Diccionario Enciclopedia de las Ciencias, Artes y Oficios (1751), se convirtió en símbolo del proyecto de la Ilustración, un arma política y el objeto de numerosos enfrentamientos entre editores, redactores y representantes de los poderes seculares y eclesiástico. La Enciclopedia tenía el objetivo de elogiar a los pensadores y desafiar el dogma católico, clasificando a la religión como una rama de la filosofía. Por temor a que esto influenciara en el pueblo, en 1759 integró la lista de libros prohibidos por la Iglesia Católica y el Estado francés les retiró a los directores Deris Diderot y Jean d’Alement el permiso de publicación, lo cual generó que ambos se retiraran de la edición de los volúmenes. A pesar de todo, en 1781, Charles Joseph Panckoucke continuó con la obra de Deris y Jean. En 1832 la edición ya comprendía 166 volúmenes. En estos volúmenes se expresa el carácter científico de sus redacciones, así como también el espíritu crítico y el apoyo en ejemplos históricos concretos, lo cual contribuyeron a que la obra adquiriera una gran importancia en la historia del pensamiento occidental, donde se presentaban los principios de una nueva cultura y el disparador de varios acontecimientos para siglos posteriores.

Algunos movimientos artísticos del siglo XIX

NEOCLASICISMO

El Neoclasicismo es un movimiento estético que vino a reflejar en las artes los principios intelectuales de la Ilustración. Surgió durante el siglo XVIII, comenzando como un movimiento filosófico y abarcando el ámbito cultural y social ligado a los ideales revolucionarios. Durante este periodo se produjo la caída de las monarquías absolutas y  la separación de la Iglesia con el Estado, de manera tal a que la religión cristiana dejó de ser el poder central de la sociedad. Los historiadores viajaron a Grecia y Roma, con el objetivo de buscar y encontrar obras antiguas, para conocer a las culturas de la Antigüedad. Por primera vez, se realizó una bibliografía sobre la arqueología, de la cual salió el libro “Historia del arte de la antigüedad” de Winckelmann, un admirador de la cultura griega y que recopiló información sobre la civilización griega y la civilización romana. El artista más reconocido del Neoclasicismo es Jacques Louis David, quien reprodujo los principales hechos de la revolución francesa y exaltó los mitos romanos. Una de sus obras más famosas es “Juramento de los Horacios”, donde se puede reflejar claramente la influencia del arte romano antiguo dibujando a los personajes de manera proporcionada y con expresiones típicamente romanas.

ROMANTICISMO

El Romanticismo es una revolución artística, política, social e ideológica muy importante, que surgió como una reacción contra el racionalismo de la Ilustración y el Clasicismo. Los principios del romanticismo son la libertad, el individualismo, la democracia y el nacionalismo. Al contrario que los clasicistas, los artistas románticos rechazaron las normas y reglas, dándole a sus pinturas una gran importancia a los colores, la luz y la representación de la naturaleza, así como también el amor a la nación, a los héroes y a sus propios sentimientos. Los artistas más característicos de este movimiento son Gericault y Delacroix. El primero, considerado el fundador del romanticismo, enfocó sus obras en el realismo, representando el sufrimiento de las personas y la vida cotidiana. Delacroix se interesó por los acontecimientos históricos, así como también realizó viajes al extranjero y retrató a diversas personas provenientes de los países que visitó. Ambos fueron considerados maestros del color, representando movimiento y energía en sus obras. Porque lo importante era representar los sentimientos y sensaciones, algo que no podian brindar las clásicas obras de personajes pasivos e idealizados.

PAISAJISMO

El paisajismo inglés hizo su aparición entre los años 1770 y 1840 como un nuevo concepto de la historia del arte: el concepto de lo “pintoresco”. Predomina el uso de la acuarela, convirtiéndose en una característica nacional inglesa. Durante este periodo aparecieron una serie de artistas que, alcanzaron un altísimo nivel. Estos artistas buscaron sitios y lugares donde pudieran reflejar emociones, recuerdos y sensaciones, resaltando el misterio que nos brinda la naturaleza. Ese fue el espíritu de la noción de “pintoresco” que, cuando más tarde se convirtiera en un sinónimo del término “postal”, sería desvalorizada. Los destacados de este estilo artístico en Inglaterra fueron John Constable y W. Turner. El primero se caracterizaba por sus paisajes hechos al aire libre, donde reflejaba claramente el clima y las diferentes tonalidades de la naturaleza en distintas horas o estaciones. Turner trabajó con la acuarela, interesándose por los paisajes marítimos y los movimientos que éstos ocasionaban en diferentes situaciones.

COMIENZOS DE LA FOTOGRAFÍA

La fotografía, antiguamente, era un procedimiento que permitía fijar y reproducir, a través de reacciones químicas y en superficies preparadas para ello, las imágenes que se recogían en el fondo de una cámara oscura. El daguerrotipo fue el primer procedimiento fotográfico cuyo creador, Louis Jacques Mandó Daguerre, lo inventó con el objetivo de reducir el tiempo de exposición de la placa y fijación de la imagen. El aparato fue anunciado y difundido oficialmente en el año 1839. En 1827 inventó el diorama, un espectáculo a base de pinturas y efectos luminosos que representa, en tres dimensiones, una figura cualquiera. Con el daguerrotipo, la imagen se formaba sobre una superficie de plata pulida, como un espejo. La imagen revelada se formaba con partículas de aleación de mercurio y plata, ya que el mercurio produce amalgamas en la cara plateada de la placa. Previamente esa misma placa era expuesta a vapores de yodo para que fuera fotosensible. Algunas de sus obras fotográficas son “EL Boulevard du Temple en París” (1838), “El taller del artista” (1837) y “Barcelona” (sin fecha). En estas fotos se puede apreciar los detalles, tanto de los objetos como de las construcciones arquitectónicas, reflejando, de esta forma, cómo una foto podía ser mucho más precisa que una pintura o cualquier otro procedimiento artístico.

El rococo

El Rococó fue un estilo artístico nacido en Francia. Provino de dos palabras: “Rocaille” (roca) y “Coquille” (concha marina). Apareció ante el casi desaparecimiento del Barroco, pasando a ser un arte al servicio de la nobleza y la alta burguesía. El Rococó se caracterizaba por ser artificial y mundano, así como también por la utilización de tonos pasteles. En las obras predominaban las curvas, los movimientos elegantes de las figuras y el diseño de las ramificaciones con formas vegetales. Otra característica del estilo fueron las figuras sensuales, picarescas y, algunas veces, hasta exóticas. A diferencia del Renacimiento y el Barroco, el Rococó se convirtió en un estilo de vida: Influyó no solo en la pintura y escultura, sino también en los ropajes, la arquitectura y los utensilios cotidianos. Este arte desapareció durante la Revolución Francesa, dado que se suprimió a la realeza y se le consideró un arte superficial y degenerado. De esta forma, fue reemplazado por en Neoclasicismo, dejando al olvido a los artistas del rococó.

Características de las obras de Willem Claez Heda

Fueron muchos los artistas que trabajaron con la naturaleza muerta. Pero el único que se dedicó exclusivamente a ese tema fue el artista holandés Willem Claez Heda. Las características de todos sus cuadros es que representan, tanto la comida como los utensilios, en el momento en que finaliza la cena o el banquete: las naranjas ya se encuentran peladas, las copas están acostadas o con poco vino e, incluso, hay platos que se encuentran al borde de la mesa, como si estuviesen a punto de caerse. Con la presentación de los restos, la intención del artista es el de reflexionar sobre la fugacidad de los placeres humanos. No importa qué apetitosa se vea un manjar, o cómo es colocado cada bocadillo y copas. Al final, todo termina en desorden y desaparece en cuestión de segundos. Las imágenes incentivan al apetito, al placer alimenticio y al encanto del manjar. Dan ganas de querer disfrutar de esos banquetes, sobre todo por los enfoques a los alimentos, todos con muchos detallismo y tendiendo a la monocromía, pero dándole al mismo tiempo el destaque que se necesita para abrir el apetito y desear un pastel de carne picada o una naranja jugosa.

La Escuela de Bolonia y el Barroco

LA ESCUELA DE BOLONIA

Desde la época romana, Bolonia fue famosa como ciudad cultural. En 1088 se fundó en esa ciudad la primera universidad europea, lo cual también influyó mucho en el comercio y en la educación. La Escuela de Bolonia fue creada a finales del siglo XVI. Los fundadores fueron Ludovico Caracci, Annibale Carraci y Agostino Caracci. Fue la primera academia de arte que sistematizó su educación a través de un método, reemplazando el de “Maestro-Aprendiz”, muy utilizado durante el Renacimiento. Las características de esta Escuela fueron la restauración de cánones del arte clásico, en la cual consideraban al naturalismo tenebrista contrario al estilo de arte que enseñaban y transmitían a sus estudiantes. Otras características fueron la búsqueda de la belleza ideal y la utilización de mitos como representaciones alegóricas de los personajes que encargaban las obras. Atrajo a pintores jóvenes y prometedores como Guido Reni, reconocido artista del barroco por sus pinturas de escenas populares y religiosas, en las cuales se puede apreciar claramente la influencia del arte clásico que la Escuela le transmitió durante su carrera artística.

EL BARROCO Y SU ORIGEN

El Barroco era el arte del siglo XVII, ubicándolo entre el Renacimiento y el Rococó. La palabra “Barroco” significaba “Piedra irregular”. Anteriormente se lo utilizaba de un modo despectivo, dado que consideraban que este estilo artístico era extravagante e irreal. Con el tiempo, los estudiosos supieron valorarlo, dado que las obras contenían mucho movimiento y profundidad en la composición. El espacio no solo era real, sino también ilusorio. Los artistas utilizaban mucho la luz dramática para producir un efecto físico y psicológico. Mientras que en el Renacimiento las figuras eran estáticas, en el barroco las figuras mostraban mucho movimiento y tensión. Fue por esos motivos que la Iglesia Católica utilizó mucho este estilo para persuadir al pueblo a que les sean fieles, en especial en una época donde el protestantismo iba ganando poder. Con esto, era común admirar escenas de martirios, conversiones y éxtasis de mártires y santos. En resumen, era un arte al servicio de la persuasión.